La fachada ventilada o transventilada es un sistema constructivo de cerramiento exterior constituido por una hoja interior, una capa aislante, y una hoja exterior no estanca independiente a la hoja de cerramiento. Esta separación permite la libre circulación de aire por su cámara, con las ventajas que esto supone en términos de AHORRO ENERGÉTICO.

La existencia de juntas entre las piezas de fachada evita los problemas típicos de la dilatación, por lo que son fachadas que presentan un buen aspecto durante mucho tiempo. La hoja exterior también amortigua los cambios de temperatura tanto en el aislante térmico como en el impermeabilizante, prolongando su vida útil. Por último, la existencia de la hoja exterior ayuda a reducir las pérdidas térmicas del edificio: en los meses de verano la piel exterior se calienta creando un efecto convectivo que hace circular el aire en el interior de la cámara. Este “efecto chimenea” desaloja el aire caliente y lo renueva con aire más frío. En los meses de invierno el aire en la cámara se calienta, pero no lo suficiente como para crear el mismo efecto y se conserva mejor el calor.

VENTAJAS
EN VERANO existe una Protección de la incidencia directa del sol sobre el cerramiento. El sol incide directamente sobre el revestimiento y no sobre el cerramiento. Se produce un calentamiento del aire alojado en la cámara, disminuye su densidad y por convección asciende, ocupando su lugar aire fresco. Este fenómeno denominado “efecto chimenea” evita la acumulación de calor en la fachada con su consecuente AHORRO ENERGÉTICO. El aislamiento térmico proporciona la protección adicional.

EN INVIERNO existe un aporte a la estabilidad térmica del sistema, acumulando el calor. En invierno entran en juego otros factores, ya que la radiación solar en la mayoría de los casos no es suficiente para conseguir el movimiento de aire. En este caso la fachada actúa como acumulador de calor ayudado por la capa de aislante térmico del sistema, evitando el escape de calor desde el interior (con su correspondiente AHORRO ENERGÉTICO).

ESTANQUEIDAD el revestimiento trabaja a modo de tabique pluvial, permitieneod sólo el paso de cómo máximo el 5% del agua de lluvia a través de las juntas y por efecto del viento.

Seguridad al tratarse de una colocación en seco (mecánica), o mixta (mecánica y química) y precisar de los anclajes para poder montar la fachada garantiza la colocación segura del revestimiento.

Estética contrariamente a la fachada amorterada, al tratarse de una colocación por capas y al existir una cámara de aire entre ellas, los problemas de humedades y eflorescencias desaparecen totalmente y permite múltiples acabados y combinación de materiales.